En esta serie de entradas trataré de explicarles algunos de los términos técnicos básicos en la fotografía y también cómo demonios saber si una foto es (más o menos) buena o mala. Porque muchas veces me ha tocado ver gente que dice “ay wow que foto tan increíble!!!” a cualquier cosa que saca el Photo Booth de las Macs o la típica foto maispesera con un filtrazo de photoshop. Por supuesto que no terminaría de cubrir todos los temas importantes para una (mínimamente) adecuada apreciación fotográfica en una entrada, así que lo haremos por capítulos.
Para empezar, claramente, tenemos que tener claro qué es la fotografía. Pues en términos simples, una imagen fotográfica es aquella que se imprime en un material fotosensible, ya sea película o papel, por medio de la luz proyectada (es esto lo que ocasiona la primera duda sobre si la fotografía digital es fotografía at all, pero eso es para otro post). Y esto qué ch#¡@$os significa? Pues que una fotografía es básicamente un dibujo hecho con la luz que reflejan los objetos, de hecho eso es lo que significa fotografía etimológicamente.
Por lo tanto, nuestro elemento más importante es la luz. Y es que, si lo pensamos bien, sin luz no habría nada! Así es que empecemos por ahí:
Capítulo 1 -
Como les habrán enseñado en secundaria, la luz tiene muchas propiedades. Mencionaremos las únicas que nos interesan para mantener la explicación sencilla, que son: la luz viaja en línea recta, rebota sobre ciertas superficies, se refracta (a.k.a. se parte en colorcitos) y se difracta. Es por estas propiedades que la luz tiene distintas calidades. La luz puede ser:
Dura: O sea que es muy directa, crea sombras muy fuertes y mucho contraste*. Es el tipo de luz que ves en un día soleado o cuando interrogas a alguien y le pones un lamparón en la cara.
Suave: Éste es el tipo de luz que tienes en un día nubladito o que te llega a través de una cortina o una tela. Es luz que se difumina y por lo tanto crea sombras con poquito contraste.
*Contraste se puede definir como a diferencia de intensidad entre lusea y sombras o colores. Para mayor información, acá el wikipediazo.
Notas las sombras fortísimas bajo las cejas? En los pómulos? Dramático, no?
Ahora, que si usáramos esa misma iluminación para sacarle una foto a la mismísima Alessandra Ambrosio, pues la pobre mujer parecería calavera, o Freddy Mercury, que pa’l caso es lo mismo. Mejor le ponemos una luz suavecita que haga que la piel se le vea parejita y libre de imperfecciones, que no le marque demasiado la nariz, ni las costillas:
Notas mi truco barato para atraer lector@s?
Las distintas calidades de luz se pueden usar solitas o combinar en una sola imagen para obtener distintos resultados. Es el trabajo del fotógrafo colocarlas de manera atractiva y adecuada para el sujeto y para el propósito de la foto. En lo que tú te debes fijar es si la calidad de la luz trabaja en función de algo. Si realza, por ejemplo, la textura de una superficie, si halaga los rasgos de una persona, si te remite a alguna atmósfera, etcétera. La única forma de juzgar la forma en que esta manejada la luz en una fotografía es analizando si le da fuerza al concepto que se esta fotografiando.
Aunque es necesario aprender las normas bajo las cuales funciona una técnica y conocer los preceptos establecidos y “aceptables”, es a partir del conocimiento y manejo hábil de esas normas que podemos llegar a romperlas y modificarlas para expresarnos. Realmente no hay una ley que diga qué debes y qué no debes hacer para asegurar que tengas una buena imagen. Puede que una fotografía cumpla con todas las normas técnicas pre-establecidas, pero que realmente no transmita nada. Sin embargo, tampoco se trata de hacer las cosas al aventón y luego a ver “qué se ve chido”. Debemos aprender a juzgar qué cosas se ven como efecto y cuáles como defecto.
Un flashazo directo muy difícilmente se considera buena técnica de iluminación por varias razones. Es una luz tan pareja que elimina la sensación de volumen, resalta los brillos de forma muy golpeada y crea unas sombras demasiado intensas. Es por eso que siempre te ves tan fe@ en las fotos del antro donde la luz solo son luces de colores o una lamparita en la mesa y por eso la cámara siempre saca su flashecito, porque sin él pues no ve nada! La cara te brilla, la papada se ve enorme y la nariz se te ve horrorosa, el flash puede ser un arma de dos filos.
Y mientras tanto hay muchos fotógrafos que usan precisamente esa técnica para crear efectos interesantes. Un buen ejemplo es Terry Richardson que, aunque no usa un flashazo de cámara tal cual, sí usa fuentes de luz frontales y luz muy dura. Pero él tiene una buena justificación, las imágenes de Richardson son famosas por ser muy crudas y provocativas. Richardson busca mostrar todo, desnudar al sujeto con la luz. Probablemente reconoces esta imagen:
J.T. Discoball by Terry Richardson
Es la portada del último disco de Justin.
Es a esto a lo que me refiero. La luz es la materia prima de la fotografía, y como tal debe ser lo primero en lo que nos fijemos. No solo se trata de “que bonita se ve la luz”, no se me vayan a poner Barbie Condechi, si no que debemos preguntarnos “¿Qué me hace sentir esa luz?” “¿Qué me esta tratando de decir el fotógrafo?” y “¿Cómo se ve el sujeto fotografiado bajo esa luz?”
Espero que este post les haya enseñado algo útil. Tomen en cuenta que, aunque estudio fotografía, todavía no soy ninguna autoridad en la materia. Esto es tanto lo que yo conozco como lo que yo pienso y eso del arte resulta particularmente subjetivo. Si alguien gusta corregirme justificadamente es muy bienvenido. De todos modos, ojalá y la próxima vez que estén viendo una fotografía, ya puedan ver más allá de “¡¡qué guap@ esta esa(e) vieja/wey!!”


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